Desde el uso masivo del smartphone podemos disponer de nuestra información personal en cualquier lugar e instante. Esto ha sido aprovechado por las grandes empresas para ahorrar costes, emitiendo sus facturas en forma digital, lo que ahorra dinero en el papel y en el envío de la carta. Desde entonces algunas operadoras activaron por defecto este servicio a nuevos usuarios, siendo el cliente el que debía pagar un coste para recibir las facturas en papel. Sin duda esto es una desventaja para usuarios que no saben usar Internet o no disponen de él, como gran parte de las personas más mayores, suponiendo para ellos una práctica abusiva.

Algunos de estos usuarios pusieron denuncias ayudados por organizaciones de consumo, como Facua. Tras esto Consumo decidió dar un toque de atención a las operadoras que realizaban esto, afirmando que esa practica era ilegal. Debido a la desobediencia de estas operadoras se ha creado una nueva ley para regular estas prácticas.

Ya es ilegal el cobro por solicitar facturas en papel

La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios entró en vigor el pasado 13 de Junio, y en ella se prohíbe taxativamente la opción de factura digital por defecto. Además también califica como abusiva la práctica de cobrar por las facturas de papel, por lo que también se prohíbe esa práctica en la nueva ley. Los operadores que realizaban esta práctica eran Vodafone, Yoigo y Jazztel, que cobraban al usuario 1,21€ mensuales, incluidos en el precio final de dicha factura.

Esta ley además también regula el coste excesivo en penalizaciones por incumplimiento de permanencia. Hasta ahora las operadoras fijaban un coste de penalización invariable, que debía ser asumido por el usuario en caso de baja antes de la finalización del contrato. Es decir, que costaba lo mismo darse de baja el primer mes de contrato que el último.

Ahora el coste de penalización será proporcional a los días restantes para la finalización del contrato. Esto significa que el coste de penalización bajará conforme se vaya acercando a la finalización del contrato.